Muchas empresas se plantean si desarrollar internamente sus circuitos impresos o externalizar esta parte del proyecto. Aunque contar con equipo propio puede parecer una ventaja, en muchos casos supone costes elevados y una menor flexibilidad.
Externalizar el diseño de PCBs permite acceder a un equipo especializado sin asumir costes fijos, adaptando el esfuerzo técnico al volumen real de proyectos. Además, un proveedor externo aporta una visión objetiva, experiencia transversal y procesos optimizados que agilizan la toma de decisiones.
Otro aspecto clave es la reducción de cuellos de botella. Cuando el diseño electrónico se integra como un servicio externo, los tiempos suelen ser más predecibles y el enfoque más directo, evitando interrupciones por prioridades internas cambiantes.
La externalización no significa perder control, sino ganar eficiencia, calidad y velocidad en el desarrollo del producto.